mrmedina
La reflexión sobre el ser y hacer docente que presenta José Manuel Esteve donde expone las dificultades que inciden en el ejercicio de la docencia que pueden producir una crisis de identidad provocando estrés, malestar o ansiedad, me invita a desarrollar distintas habilidades para sortear las dificultades y definir nuestra identidad profesional, dominar técnicas para ser un excelente interlocutor de la ciencia y la cultura aplicando una disciplina y adaptando los contenidos al nivel de conocimiento de los alumnos.
La enseñanza si puede ser una profesión ambivalente como lo señala Esteve, en su escrito la aventura de ser maestro, en mi práctica he tenido la fortuna de gozar cada día y tocar el cielo con mis manos y vivir con pasión el crecimiento que tienen mis alumnos, son grandes satisfacciones, aunque durante el proceso también se viven frustraciones, es un reto el inicio y el final de un curso.
Estoy de acuerdo con la hermosa definición que presenta Unamuno sobre el magisterio:
“dedicar la propia vida a pensar y sentir, y hacer pensar y sentir al mismo tiempo…”, el docente es sujeto y objeto de conocimiento a la vez, como señala Paulo Freire “quien enseña aprende por que reconoce un conocimiento antes aprendido” y creo que es algo importante que debemos rescatar, el maestro no es algo terminado; además no sólo somos pensantes sino personas humanas que educamos basados en valores para poder generar en los alumnos un desarrollo integral.
La tarea del docente es orientar al adolescente a conocerse, a que descubra que es capaz de hacer, pensar y sentir; es recrear el estado de curiosidad para despertar en el alumno el deseo de aprender. La práctica docente implica un proceso de metacognición ante cada día de trabajo, cada grupo y cada alumno: ¿qué busco?, ¿cómo lo logro?, ¿por qué se logro?; reflexionar sobre el quehacer educativo me ha permitido solucionar los retos de cada clase ya que la enseñanza presenta diversas dificultades.
Uno de los primeros problemas que menciona Esteve es la falta de una Identidad Profesional ya que existen docentes preparados teóricamente pero con una imagen ideal del maestro que fue mi caso, y maestros que llegan por accidente que enfrentan un reto mayor o tal vez igual, pues considero que no estamos preparados para enfrentarnos a un grupo sino que aprendemos en la práctica de manera continua. Cada año de servicio a sido para mi un curso de renovación pedagógica no importando si es la misma asignatura o diferente ya que los grupos tienen su propia característica y momento histórico y cada asignatura su propia didáctica. Como señala Freire:”ésta profesión exige que su preparación, su capacitación y su graduación se transformen en procesos permanentes donde la capacitación se base en el análisis crítico de la práctica.”
Una de las habilidades básicas que debe desarrollar el docente es la ser un buen comunicador ya que es el intermediario entre la ciencia y los alumnos, de las técnicas utilizadas iniciará a los jóvenes en la búsqueda, comprensión y adquisición de la ciencia y para ello debe proyectar coherencia y convicción en lo que piensa, siente y comunica. Esteve señala que la solución al problema de la comunicación radica en saber escuchar, en saber preguntar y en distinguir en que momento debemos abandonar la escena; por lo tanto la docencia es una continua investigación en todos los ámbitos. En varias ocasiones nos alejamos del contexto de los alumnos y nuestra comunicación es elevada o muy simple por la falta de experiencia o por los años dando la misma asignatura. El reto es aprender a manejar los diferentes canales de comunicación (verbal, visual y mímico) y niveles de conocimiento que se pretenden lograr.
Como señaló Emanuel Kant: “la falta de disciplina es un mal mayor que la falta de cultura” por lo que en la práctica docente las habilidades organizativas y de toma de decisiones son a mi consideración fundamentales para generar una disciplina importante para inducir a los jóvenes al aprendizaje basado en el trabajo de equipo, una demanda imperante en nuestro tiempo, un trabajo en equipo evitando conflictos donde todos trabajan para el mismo fin con diferentes funciones pero que existen tomas de acuerdos grupales para el logro del objetivo.
Otro problema que presenta Esteve en la enseñanza es el adaptar los contenidos al nivel de conocimientos de los alumnos, tal vez desconocemos las características de nuestros alumnos o como mencione anteriormente por la falta de experiencia o los años impartiendo la misma asignatura o el grado de preparación del docente, perdemos contacto con nuestra realidad, es contradictorio que teniendo experiencia o más preparación no logramos adaptar los contenidos al nivel de conocimientos requeridos, pero eso no es todo, como señala Santos Guerra:” también falta una simbiosis teoría-práctica permanente, donde la teoría ilumina a la práctica, y de la práctica reflexiva se lleva a una teoría de de mayor contraste” Si en nuestra práctica docente tenemos la humildad profesional y la reflexión continua del contexto educativo llevaremos a los alumnos a comprenderse a sí mismos y a su realidad. Una estrategia para adaptar los contenidos al nivel de conocimiento de los alumnos es a través de la lectura del mundo, lectura de la palabra, lectura del texto y lectura del contexto como menciona Freire para desarrollar el alumno una forma crítica de comprender al objeto de conocimiento y sus relaciones con otros objetos y consigo mismo, utilizando como herramienta fundamental el diccionario, manuales de gramática y comparación de textos. También es importante establecer la relación de leer y escribir como un proceso de estudio placentero para alcanzar la comprensión de lo que nos rodea, si lo realizáramos así la calidad de la educación sería otra a la que presentamos hasta este momento, por que es cierto lo que menciona Freire:” el estudio se a convertido en una carga y la lectura en una obligación amarga”.
Cuando el docente adquiera el compromiso de estar al servicio del aprendizaje de los alumnos la calidad de la enseñanza mejorará. Existe el compromiso de mi parte de ser una profesora de humanidad, como maneja Esteve, un profesor empeñado en enseñar a sus alumnos a enfrentarse consigo mismos y como menciona Santos Guerra, un profesional que reflexiona, diagnostica, investiga y actúa de forma autónoma y crítica.
La enseñanza si puede ser una profesión ambivalente como lo señala Esteve, en su escrito la aventura de ser maestro, en mi práctica he tenido la fortuna de gozar cada día y tocar el cielo con mis manos y vivir con pasión el crecimiento que tienen mis alumnos, son grandes satisfacciones, aunque durante el proceso también se viven frustraciones, es un reto el inicio y el final de un curso.
Estoy de acuerdo con la hermosa definición que presenta Unamuno sobre el magisterio:
“dedicar la propia vida a pensar y sentir, y hacer pensar y sentir al mismo tiempo…”, el docente es sujeto y objeto de conocimiento a la vez, como señala Paulo Freire “quien enseña aprende por que reconoce un conocimiento antes aprendido” y creo que es algo importante que debemos rescatar, el maestro no es algo terminado; además no sólo somos pensantes sino personas humanas que educamos basados en valores para poder generar en los alumnos un desarrollo integral.
La tarea del docente es orientar al adolescente a conocerse, a que descubra que es capaz de hacer, pensar y sentir; es recrear el estado de curiosidad para despertar en el alumno el deseo de aprender. La práctica docente implica un proceso de metacognición ante cada día de trabajo, cada grupo y cada alumno: ¿qué busco?, ¿cómo lo logro?, ¿por qué se logro?; reflexionar sobre el quehacer educativo me ha permitido solucionar los retos de cada clase ya que la enseñanza presenta diversas dificultades.
Uno de los primeros problemas que menciona Esteve es la falta de una Identidad Profesional ya que existen docentes preparados teóricamente pero con una imagen ideal del maestro que fue mi caso, y maestros que llegan por accidente que enfrentan un reto mayor o tal vez igual, pues considero que no estamos preparados para enfrentarnos a un grupo sino que aprendemos en la práctica de manera continua. Cada año de servicio a sido para mi un curso de renovación pedagógica no importando si es la misma asignatura o diferente ya que los grupos tienen su propia característica y momento histórico y cada asignatura su propia didáctica. Como señala Freire:”ésta profesión exige que su preparación, su capacitación y su graduación se transformen en procesos permanentes donde la capacitación se base en el análisis crítico de la práctica.”
Una de las habilidades básicas que debe desarrollar el docente es la ser un buen comunicador ya que es el intermediario entre la ciencia y los alumnos, de las técnicas utilizadas iniciará a los jóvenes en la búsqueda, comprensión y adquisición de la ciencia y para ello debe proyectar coherencia y convicción en lo que piensa, siente y comunica. Esteve señala que la solución al problema de la comunicación radica en saber escuchar, en saber preguntar y en distinguir en que momento debemos abandonar la escena; por lo tanto la docencia es una continua investigación en todos los ámbitos. En varias ocasiones nos alejamos del contexto de los alumnos y nuestra comunicación es elevada o muy simple por la falta de experiencia o por los años dando la misma asignatura. El reto es aprender a manejar los diferentes canales de comunicación (verbal, visual y mímico) y niveles de conocimiento que se pretenden lograr.
Como señaló Emanuel Kant: “la falta de disciplina es un mal mayor que la falta de cultura” por lo que en la práctica docente las habilidades organizativas y de toma de decisiones son a mi consideración fundamentales para generar una disciplina importante para inducir a los jóvenes al aprendizaje basado en el trabajo de equipo, una demanda imperante en nuestro tiempo, un trabajo en equipo evitando conflictos donde todos trabajan para el mismo fin con diferentes funciones pero que existen tomas de acuerdos grupales para el logro del objetivo.
Otro problema que presenta Esteve en la enseñanza es el adaptar los contenidos al nivel de conocimientos de los alumnos, tal vez desconocemos las características de nuestros alumnos o como mencione anteriormente por la falta de experiencia o los años impartiendo la misma asignatura o el grado de preparación del docente, perdemos contacto con nuestra realidad, es contradictorio que teniendo experiencia o más preparación no logramos adaptar los contenidos al nivel de conocimientos requeridos, pero eso no es todo, como señala Santos Guerra:” también falta una simbiosis teoría-práctica permanente, donde la teoría ilumina a la práctica, y de la práctica reflexiva se lleva a una teoría de de mayor contraste” Si en nuestra práctica docente tenemos la humildad profesional y la reflexión continua del contexto educativo llevaremos a los alumnos a comprenderse a sí mismos y a su realidad. Una estrategia para adaptar los contenidos al nivel de conocimiento de los alumnos es a través de la lectura del mundo, lectura de la palabra, lectura del texto y lectura del contexto como menciona Freire para desarrollar el alumno una forma crítica de comprender al objeto de conocimiento y sus relaciones con otros objetos y consigo mismo, utilizando como herramienta fundamental el diccionario, manuales de gramática y comparación de textos. También es importante establecer la relación de leer y escribir como un proceso de estudio placentero para alcanzar la comprensión de lo que nos rodea, si lo realizáramos así la calidad de la educación sería otra a la que presentamos hasta este momento, por que es cierto lo que menciona Freire:” el estudio se a convertido en una carga y la lectura en una obligación amarga”.
Cuando el docente adquiera el compromiso de estar al servicio del aprendizaje de los alumnos la calidad de la enseñanza mejorará. Existe el compromiso de mi parte de ser una profesora de humanidad, como maneja Esteve, un profesor empeñado en enseñar a sus alumnos a enfrentarse consigo mismos y como menciona Santos Guerra, un profesional que reflexiona, diagnostica, investiga y actúa de forma autónoma y crítica.
Hola, Rosario.
ResponderEliminarTu escrito tiene muchas similitudes con mi forma de pensar, coincido contigo en muchas de tus ideas, por no decir que en todas. Quiero comentar dos puntos, el primero que es totalmente cierto lo que dices sobre la comunicación y la enseñanza, yo no había reflexionado detenidamente sobre esto hasta hace relativamente poco cuando tuve que hacer una investigación sobre comunicación, al leer un libro reconozco que el aprendizaje es un proceso de comunicación, el cual yo no había considerado así; al verlo desde esa perspectiva puedo realizar con mayor objetividad el proceso de metacognición al que te refiere, de tal manera que ahora con la reforma descubro que mis áreas de oportunidad crecen cuando me cambian de asignaturas, un reto que debo superar buscando alcanzar nuevamente el ser un maestro de humanidad como lo plantea Esteve y lo tu lo refieres atinadamente. El otro punto es que aparte del dominio de contenidos que ahora debo buscar, también se me presenta, entre otras muchas problemáticas, la situación de la falta de interés de los alumnos hacia la lectura, sobre todo en el discurso, porque si leen pero siempre al planteárselos refieren hacerlo por obligación y por placer, no hemos llegado a ese nivel, entonces en mi escuela también aplica lo que menciona Freire.
Saludos. Paty Miranda.